Las formas del fósforo en el suelo

Las formas del fósforo en el suelo son muy diversas. En los suelos, pocos elementos se dan de forma pura, siempre se suelen encontrar como sales, óxidos u otras moléculas más o menos solubles. Al igual que le pasa al potasio, el fósforo está muy presente en el suelo y es moderadamente abundante, pero la parte disponible para la planta siempre representa un porcentaje bajo del total.  Para que el fósforo sea sea absorbible necesita estar disuelto en el suelo, pero este elemento se combina fácilmente generando moléculas estables e insolubles.

El fósforo  tiene funciones estratégicas en las plantas como la fotosíntesis, la transferencia de energía y la transformación de carbohidratos.

Las rocas tienen altas concentraciones de fósforos, pero no todas por igual. Los suelos procedentes de rocas igneas y basalto son más ricas que las graníticas o las rocas sedimentarias. Los contenidos típicos de Fósforo total (tanto el soluble como el insoluble) en los suelos varían de 150 a 700 µg/g (Wild 1988), pero aun con estas concentraciones en suelo las deficiencias nutricionales son frecuentes.

  • Fósforo disponible

El fósforo se asimila por las plantas como dos moléculas inorgánicas, el H2PO4‾ y HPO4²‾, a través de fósforo presente en la materia orgánica del suelo y gracias la fertilización. La concentración de fósforo solubilizado de forma natural no es suficiente para cubrir la necesidad del ciclo del cultivo. Así que una parte muy importante de el fósforo asimilable sale de la reposición que producen las otras fuentes de fósforo del suelo a la fracción soluble, en su mayoría materia orgánica.  El motor de esta resposición es el desequilibrio que el cultivo produce en el suelo a través de la extración de fósforo. En cultivos de alto rendimiento la fertilización colabora en mantener los altos niveles de fósforo en el suelo.

Roca fosfórica

En suelos ácidos el fósforo del suelo reacciona con el aluminio, hierro y magnesio y en suelos básicos, la reacción es predominante con el calcio.
  • Fósforo orgánico

El fósforo orgánico normalmente se presenta en los primeros centímetros del suelo. Representa una muy importante fuente de fósforo para el suelo. Durante su mineralización gran parte rápidamente combina en formas insolubles pero los microorganismos lo pueden atacar para completar sus ciclos vitales. Esta biota representa parte de la nutrición fosfórica de las plantas ya que sus subproductos si pueden ser asimilado por los cultivos. (McKercher y Tollefson 1978, Can. J. Soil Sci. 58, 103-105). Además alguno de estos microorganismos participan de forma activa en la exploración del suelo a través de relaciones simbióticas. El fósforo no se disuelve con facilidad, por lo que su movilidad es limitada y las plantas sin la ayuda de hongos micorricicos solo podrían contar con el fósforo presente en las zonas más próximas a sus raíces.

El pH óptimo para maximizar la absorción de fósforo está entre 6 y 7.
  • Fósforo inorgánico

En suelos las rocas fosfóricas como la apatita pueden ser aportaciones eficaces de fósforo, pero en suelos alcalinos apenas tienen capacidad de disolución. Por lo general las rocas (aun molidas) no son formas viables de fertilización a corto plazo ya que necesitan meteorizarse antes de poder ser procesados por la microorganismos o disolverse en proporciones representativas.

Como hemos podido ver en esta entrada, el fósforo protagonista del suelo es el presente en la materia orgánica, permite mantener la concentración de fósforo soluble a un ritmo adecuado. El fósforo el el mecanismo de equilibrio entre el fósforo lábil y el inaccesible es un tema muy complicado de estudiar. Os dejamos un artículo científico mucho más detallado que podeis consultar para saber más sobre las formas del fósforo en el suelo.

THE SCIENCE OF PHOSPHORUS NUTRITION:FORMS IN THE SOIL, PLANT UPTAKE, AND PLANT RESPONSE. Neal Menzies, The University Of Queensland, St Lucia

Nuestra interpretación de análisis de suelo puede ayudarte a tomar decisiones a la hora de planificar los calendarios de aplicaciones, y herramientas como POGO, TDR o los sensores Laqua Twin son fantásticos métodos de control de los nutrientes del suelo. Estos equipos permiten monitorizar el consumo de nutrientes y ahorrar mucho dinero en análisis de laboratorio.

LAQUA Twin NO3

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *