FERTIRRIGACIÓN

Fertirrigación en campos de golf

La fertirrigación es una técnica que permite la aplicación simultanea de agua y fertilizantes a través del sistema de riego. Hoy en día es una metodología al alcance de greenkeepers y groundsmen para gestionar la nutrición de sus superficies deportivas de forma muy eficiente, económica y con el máximo control gracias a los avances desarrollados en los sistemas de bombeo e inyección de fertilizantes. Será necesario para su correcto funcionamiento que el sistema de riego sea muy eficiente, para que de esta forma la distribución de la fertilización será muy homogénea y eficaz.

Una de las consecuencias más importantes es la modificación de la química del agua de riego a nuestro diseño, lo cual se puede visualizar rápidamente a través de los diagramas de Piper en función de las proporciones elegidas de los fertilizantes.

La fertirrigación puede modularse para su dosificación según el crecimiento potencial de las diferentes variedades y épocas del año, inyectando mayor o menor cantidad de fertilizantes en función de las lecturas de pH, Conductividad eléctrica, volumen, tiempo de riego o la combinación de cualquiera de estos parámetros, para que de esta forma el proceso quede automatizado según los parámetros que necesitemos.

Podemos diferenciar en función de los dispositivos que inyectan la solución:

Fertilizadores tipo Venturi: Son los dispositivos mas sencillos de todos y por tanto los de menor precio, menor mantenimiento y mayor durabilidad. El venturi es un dispositivo que se suele instalar en paralelo con la red y que posee un estrechamiento en la sección de paso. Este estrechamiento produce un aumento de velocidad del fluido circulante con la consiguiente depresión y succión del depósito de fertilizante. La ventaja de estos dispositivos es que succionan directamente del tanque, el cual se encuentra a presión atmosférica. Esto reduce los costes de los depósitos de fertilizantes, puesto que no deben soportar la presión de la red. El mayor inconveniente de estos dispositivos es que se produce una importante pérdida de carga que se suele cifrar en torno 10-30 % de la altura manométrica de la tubería donde se instalan. Por este motivo, en muchos casos es necesario colocar una pequeña bomba auxiliar para compensar estas pérdidas.

Inyectores: De nuevo en este caso los depósitos no están sometidos a la presión de la red de riego. En este caso la solución se inyecta a la red mediante motores convencionales (lo más frecuente) o mediante bombas de accionamiento hidráulico. Los inyectores eléctricos constan de una bomba de pistón o diafragma. En el caso de las primeras, se puede calibrar con bastante precisión la cantidad de solución inyectada. El principal problema radica en que deben estar construidas con materiales resistentes a la corrosión. En el caso de las bombas de accionamiento hidráulico se usa la propia energía del agua para accionar los mecanismos de la misma. La dosificación se ajusta variando la presión de entrada al dispositivo. Los inyectores más evolucionados inyectan un volumen proporcional al caudal que circula por la red.

La aplicación de la fertilización a través del uso de estos dispositivos es mucho más eficiente, sostenible y económico que a través del uso tradicional de abonos granulares. No se producen picos indeseados de crecimiento, la calidad y color es mantenida de forma constante durante todo el año, no son necesarios los cierres del campo para abonados, etc. hay evidencias claras de ello publicadas en revistas especializadas como la que puedes ver en este enlace.

Los ahorros frente a la aplicación de fertilizantes convencionales pueden estar en entornos del 50-80% , incluso hay situaciones donde se ha podido amortizar la instalación en el primer año de uso. Consúltanos para asesorarte cual sería la mejor solución que se adapte a tus instalaciones.

La idoneidad es contemplar esta inclusión de dispositivos en el diseño inicial de las instalaciones de bombeo por las mayores dimensiones que precisan al tener que albergar diferentes depósitos. Lo normal sería tener un depósito para la regulación del pH del agua de riego (fuente nitrogenada o no), otros para los distintos macronutrientes como Nitrógeno, Fósforo, Potasio, y otros especiales con humectantes, micronutrientes, etc.. Es siempre importante no mezclar en un mismo depósito fertilizantes Cálcicos con otros por posibles precipitaciones del calcio.

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