La transición hacia los meses de mayo y junio marca un punto de inflexión crítico para el mantenimiento de las superficies deportivas de croquet. El aumento de las temperaturas nocturnas y diurnas eleva drásticamente las tasas de evapotranspiración, exigiendo una estrategia que vaya más allá del riego convencional.
Para garantizar que el campo mantenga su jugabilidad y salud vegetal bajo estas condiciones de estrés, nos enfocamos en tres pilares fundamentales.
Gestion del riego
La época estival se caracteriza por el aumento considerable de las temperaturas diurnas y nocturnas, lo cual se traduce en altas tasas de evapotranspiración. Uniformidades de riego del entorno del 50 – 75% son esperables. Nuestro objetivo es elevar estos niveles para minimizar el déficit hídrico, utilizando herramientas de precisión para su diagnóstico. Hoy en día POGO ofrece la mejor herramienta del mercado para su estudio.
POGO permite un mapeo visual detallado y tendencias de variables como conductividad electrica, contenido volumetrico de agua e indice de salinidad entre otros.

Teniendo en cuenta que la disminución de raíces (en mayor o menor medida es un hecho generalizado en verano) la presencia de surfactantes es otra opcion valida para la gestion integral del riego.
El uso de estos productos generan una disminucion de la tensión superficial del agua permitiendo un mejor “mojado” del suelo y eliminando zonas secas o “dry patches”.
Existen diferentes tipos de surfactantes o tensioactivos: aniónicos, no aniónicos, polímeros, derivados de azúcares o ácidos húmicos.

Una de las opciones que tienes es el uso de bioestimulantes como el EVR,un agente humectante no iónico. EVR es compatible con la mayoría de los fertilizantes y agroquímicos, ademas puede usarse a diferentes pH.
Otra opción ampliamente difundida es el uso de micorrizas durante esta épocas con alto potencial de déficit hidrico.Las micorrizas son uno de los tipos de simbiosis más abundante de la biosfera: son hongos que interactúan con la planta y mejoran la absorción de agua y nutrientes de la raíz, permitiendo la atenuación del estrés hídrico en verano. Fuente: Ruiz-Lozano et al., 1995.
El aporte de las microrrizas puede realizarse, bien a través de inoculación biológica, bien a través de aportes de enmiendas orgánicas.
Tanto Mycoup y Mycoup 360 fomentan el crecimiento del sistema radicular de las plantas, lo cual mejora la eficiencia en la absorción del agua y nutrientes.
Aireacion
La aireación durante esta época es sumamente importante ya que está relacionada directamente con la disponibilidad de agua, realizar esta tarea con equipos de púas huecas es recomendable siempre que sea necesario, pero el pinchado o perforado general puede llevarse a cabo en cualquier momento. Un rodillo con púas es una herramienta útil para perforaciones superficiales.
En algunas canchas puede ser necesaria una aireación más profunda cuando la compactación del subsuelo está causando problemas de drenaje o de crecimiento del césped. Para saber en que condiciones de conductividad hidráulica se encuentra nuestro campo, desde Tiloom recomendamos la utilización de un infiltrometro y asi determinar de manera confiable la tasa de infiltración in situ.

Para profundizar en temas relacionados al croquet te recomendamos Croquet: Estándares Técnicos y Parámetros de Jugabilidad
FAQ – Frequently Asked Quetions
Para minimizar el déficit hídrico causado por las altas tasas de evapotranspiración y asegurar que el agua llegue por igual a todo el perfil de la superficie.
Permite realizar un mapeo visual detallado y analizar tendencias de variables clave como la conductividad eléctrica, el contenido volumétrico de agua y la salinidad.
Disminuyen la tensión superficial del agua para mejorar el mojado del suelo, eliminando zonas secas y optimizando la hidratación ante la disminución estival de raíces.
Establecen una simbiosis que expande el sistema radicular, mejorando drásticamente la absorción de nutrientes y agua para atenuar el déficit en verano.
Mediante el uso de un infiltrómetro, que permite medir la tasa de infiltración in situ y evaluar si la compactación del subsuelo está afectando al drenaje.



