Relación Carbono – Nitrógeno

Tanto el carbono como el nitrógeno son elementos de gran importancia en el ciclo de los seres vivos. Tanto es así que hasta la proporción de uno sobre el otro es un parámetro importante que mide la actividad microbiana de suelos o compost.

El suelo es un material complejo y cada uno se compone de distintos elementos.

Antes de continuar es importante definir el cálculo de la relación carbono nitrógeno. El número indica cuanta cantidad de átomos de carbono hay por cada átomo de nitrógeno. Por ejemplo en un bloque de materia que tenga 100 átomos de carbono y 5 de nitrógeno diremos que su relación carbono – nitrógeno (C/N) es de 20. (100/5=20)

Conocer el concepto carbono – nitrógeno es esencial para manejar correctamente el contenido de materia orgánica de un suelo o un compost.

Los microorganismos son los responsables de descomponer la materia orgánica para su propio crecimiento. Su objetivo es crear nuevos compuestos a partir de subproductos como restos de siega, eyecciones animales o la materia orgánica acumulada en el suelo por el crecimiento de la cubierta vegetal.

Este proceso se llama mineralización.

Para los microorganismos el carbono representa a la energía necesaria para realizar sus procesos celulares. Por otro lado el nitrógeno son los ladrillos con los que construyen sus estructuras celulares.

Los organismos microscópicos son protagonistas en el ciclo de la materia orgánica en el suelo.

La vida de estos microorganismos es corta. Al morir dejan la materia compleja  transformada en materia más simple. Estas moléculas simples si pueden ser absorbidas por las plantas con facilidad.

La relación carbono nitrógeno que debe haber en un suelo para que la mineralización sea viable está en torno a 8 ó 10. Si estuviese por encima de 10 los microorganismos al tener demasiado carbono disponible podrían secuestrar el nitrógeno. El nitrógeno no quedaría libre porque al haber demasiado carbono al morir una bacteria otra ocuparía su lugar de inmediato. La planta no podría absorber nitrógeno y habría un deficit. Y si la relación C/N fuese menor a 8 la velocidad de la mineralización podría ser excesivamente lenta.

Cuando la relación carbono – nitrógeno está enfocada al compostaje la proporción aumenta. El profesor Peter Landschoot de la Pennsylvania State University explica que la proporción debe estar cercana a 25 y nunca superar el 30.

El proceso de compostaje y mineralización son esenciales para el desarrollo de los cultivos. Cuando una persona trabaja con este tipo de materiales es muy conveniente que conozca los procesos y las variables que afectan a su maduración. Por ello los laboratorios pueden ayudarte a conocer la relación carbono – nitrógeno de tu suelo o tu materia prima para corregirla si fuese necesario.

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