Acumulación de carbohidrátos

La acumulación de carbohidratos es un proceso importantísismo para el desarrollo correcto del cultivo, pero, ¿Para que sirve? Los azucares producidos durante la fotosíntesis no se utilizan de forma inmediata durante la respiración. Gran parte de lo producido se acumula en distintas partes de la planta para momentos de necesidad.

Los carbohidratos producidos se utilizan para impulsar las reacciones bioquímicas que permiten el desarrollo vegetal.

Cuando la fotosíntesis es rápida pero el crecimiento y la respiración es lenta los carbohidratos se acumulan en distintas partes de la planta, desde las raíces pasando por la corona o los tallos. Un momento muy frecuente de acumulación de carbohidratos es a finales de otoño. En esa época las temperaturas bajan, por lo que el crecimiento se ve limitada, pero sigue habiendo suficiente insolación como para que haya una fotosíntesis rápida. Esas reservas acumuladas se utilizarán lentamente durante el invierno para mantener al individuo en buen estado fisiológico aunque aletargado. A la entrada de la primavera los carbohidratos restantes se utilizarán para impulsar el vigoroso crecimiento que facilitan las suaves temperaturas y el aumento progresivo de la insolación.

Zonas de mayor acumulación de carbohidratos

La acumulación otoñal sirve para pasar el invierno y el vigoroso crecimiento primaveral.

Estos carbohidratos acumulados son especialmente importante en la primavera. Es muy común que durante esa época del año se produzcan heladas nocturnas. Por pequeñas que sean estas heladas tienen el potencial suficiente para dañar los tejidos suculentos recién brotados. Los tejidos dañados no pueden crecer y la planta gracias a las reservas acumuladas podrá desarrollar nuevos crecimientos.

Durante el desarrollo primaveral, los brotes son prioritarios a las raíces de cara a el uso de carbohidratos, ya que los brotes serán los que produzcan nuevos hidratos de carbono cuando estén desarrollados. Por ello la falta de carbohidratos provocará una fuerte pérdida del sistema radicular.

Daños ocasionados por tráfico sobre zonas heladas

Debido a lo explicado anteriormente la acumulación de azucares en la planta es una actividad crucial para su desarrollo y supervivencia. Una planta bien nutrida de azucares tendrá la capacidad de defenderse de plagas y de reconstruirse de los daños causados por el estrés.

Los cuidadores de cultivos plurianuales deben siempre tener en cuenta esta acumulación y estimularla en la medida de lo posible. Se deben practicar cortes, fertilizaciones y riegos que eviten la estimulación excesiva del crecimiento y el agotamiento de los carbohidratos almacenados.

Algunos greenkeepers piensan que puede ser buena idea dejar que la pradera produzca semillas para aumentar el banco natural de semillas del suelo. Esto a priori parece una buena idea, pero tiene dos inconvenientes importantes.

  • La simiente producida no tiene la misma genética que la semilla sembrada pues el césped es una planta alógama, es decir que se poliniza de forma de forma cruzada, uniéndose con otros individuos. Las únicas plantas que no se verían muy afectadas serían las variedades puras o genotípicamente homogéneas.
  • La producción de simiente es un proceso prioritario fisiológicamente que desgasta en gran medida las reservas de hidratos de carbono de la planta y que puede producir problemas de establecimiento en las épocas del año menos favorables para el césped sembrado.
Existen productos en el mercado preparados concretamente para conocer el grado de desarrollo vegetal y su salud, los sensores NDVI y los medidores de clorofila te pueden ayudar mucho a determinar su la salud de tu césped es la adecuada.

Medidor CM 1000 NDVI

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