Larvas en el césped

Con la proximidad de la primavera la vida bajo el suelo arranca de nuevo. Se pueden ver larvas de insecto de distintos tipos y formas. En esta entrada de la greenkeepedia vamos a revisarlo.

Las larvas de los insectos no son más que una etapa de su desarrollo, en esta etapa se alimentan intensamente y crecen para posteriormente aparearse y reproducirse.

Para actuar a tiempo es importante conocer los disitntos tipos de larvas y estas se diferencian por su color, la forma de la cabeza, mandíbula y su trama en el abdomen.

Con el daño de las raíces es grave y hay que evitar el estrés hídrico en la medida de lo posible.

Las larvas tienen entre 2 a 7 cm, normalmente viven bajo la superficie del césped, en los primeros centímetros y durante el invierno se desplazan a zonas más profundas. Las plagas que más daño producen a los céspedes son generalmente los anuales. Estas plagas durante el periodo de larva afectan a las raíces y durante el periodo de adulto afectan a las hojas, por lo que el daño es enorme.

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Los daños normales suelen ser parches secos o marchitos, donde el suelo está bien regado y la salinidad no es elevada, estos parches son frecuentes en primavera, cuando los insectos salen del letargo invernal. Otro indicador bueno de la presencia de plagas son los daños producidos en la cubierta por pájaros u pequeños mamíferos que buscan estas larvas para comer.

Cada campo debe tener su propio Manejo Integral de Plagas, e incluso ve si sus países tienen legislaciones determinantes sobre ese aspecto, pero vamos a realizar unas recomendaciones favorables en el manejo de las larvas.

Se debe actuar si:

  • Se encuentran de 5 a 10 larvas cada metro cuadrado en zonas sin riego.
  • Se encuentran de 15 a 20 larvas cada metro cuadrado en zonas regadas.

Tradicionalmente se utilizan insecticidas, pero también se están estudiando soluciones biológicas como el uso de Bacillus popilliae o Bacillus thurengiensis.

Las larvas maduras son más resistentes a insecticidas, por lo que la rápida actuación es clave para no sufrir grandes daños. Para que el césped dañado recupere, al tener daño radicular hay que actuar y evitar en todo lo posible el estrés hídrico. Y promover activamente el crecimiento en esas zonas.

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