Conceptos metereológicos III. La Gota Fría.

La Gota Fría: proceso y consecuencias

La Gota Fría, conocida en meteorología como DANA (Depresión Aislada en Altos Niveles Atmosféricos), se origina cuando una masa de aire frío (a cierta altura) se rodea bruscamente de aire caliente. El aire frío y denso desciende hacia la superficie terrestre y obliga al ascenso del aire caliente y húmedo formando rápidamente una nube que causa fuertes lluvias que pueden llegar a producir inundaciones.

La Gota Fría se forma cuando coinciden tres acontecimientos: mar caliente, atmósfera inestable en superficie y aire frío en altura. Cuando el mar se encuentra a temperaturas altas, desprende mucho vapor de agua. Si en esta situación llega una borrasca o frente frío y hay una bolsa de aire frío en altura, se produce una situación de inestabilidad del aire superficial que aumenta conforme ascendemos. El vapor de agua que libera el mar en gran cantidad, asciende arrastrado por la inestabilidad y se va condensando al encontrarse con la zona fría, formándose las nubes que pueden ir agrandándose a gran velocidad debido a la facilidad  que encuentra el vapor ascendente para subir hasta encontrarse con zonas más frías y, de esta manera, condensándose cada vez más agua. Este hecho provoca que en  muy pocas horas se puedan formar grandes nubes tormentosas.

Imagen proceso Gota Fría

Proceso de formación de la Gota Fría

La Gota Fría produce chubascos y tormentas de extraordinaria violencia (aunque de poca duración) que afectan normalmente a una zona poco extensa. Son frecuentes en las zonas costeras del Mediterráneo, sobre todo entre los meses de septiembre y octubre.

Cientos de árboles caídos en cadena como efecto de la Gota Fría en campos de Golf en el mediterráneo en Otoño 2016

Los campos de golf (sobre todo los de la zona costera del Mediterráneo) pueden verse afectados por este hecho meteorológico, por lo que es necesario tener en cuenta los posibles destrozos que se puedan originar en ellos (como caída de árboles, inundaciones de algunas zonas, problemas en el terreno…).

Tener una estación meteorológica es la herramienta perfecta para conocer tanto la humedad ambiental como  c¡todas las variables necesarias para una gestión adecuada del campo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *