Las algas son las plantas acuáticas más comunes encontradas en las masas de agua de los campos de golf. Entre ellas cabe destacar el fitoplancton, las algas filamentosas y los carófitos (macroalgas tipo Chara). Es importante mantener un control adecuado sobre el crecimiento de éstas, pues crecimientos desorbitados dan lugar a malas apariencias de las vistas de los lagos, malos olores, anoxia y muerte de peces, incrustaciones en los aspersores, etc.
La Chara es una macroalga, también denominada ova, indicativa de buena calidad del agua. La eutrofización del agua por el contrario acaba con ellas.

El fitoplancton, constituido por cianobacterias y diatomeas, son algas que pueden incrementar su volumen rápidamente si encuentran altos niveles de nitrógeno y fósforo, pudiendo crecer tan rápidamente que puedan incluso disminuir el oxígeno disuelto total de los lagos, dando lugar a daños de la vida acuática.

Respecto a las algas filamentosas, existen muchas especies pero todas presentan un comportamiento similar. Su crecimiento comienza a finales de invierno-principios de primavera, cuando el aumento de las temperaturas y la intensidad de la luz solar activan las esporas, hasta que en los períodos estivales pueden unirse unas a otras hasta ocupar toda la superficie de los lagos, flotando en superficie. También necesitan de altos niveles de nutrientes y altas temperaturas.

La principal causa del desarrollo de las algas son los excesos de nutrientes (nitrógeno y fósforo) que se lixivian hasta los lagos. Al igual que las plantas superiores, las algas precisan los mismos estimulantes: nutrientes, calor y luz
Por tanto, lo más importante para su prevención es la minimización del nivel de nutrientes, y para ello es necesario un uso eficiente y moderado de los fertilizantes en las zonas colindantes a las masas de agua, además del uso de fertilizantes de liberación lenta, nutrición orgánica o con inhibidores de la nitrificación.
El paso siguiente es la eliminación de parte de los nutrientes que ya tenemos presente en los lagos a través de ciertos tipos de bacterias que se alimentan también de esos nutrientes, eliminando la fuente nutricional de las algas. Estas bacterias se han de utilizar a partir de primavera, pues es necesario un mínimo de temperatura de 10ºC y el pH debe oscilar entre 6 y 8.
Herbicidas de uso común son el Cobre elemental o el Carbonato sódico peroxihidratado. Para el uso efectivo de herbicidas tales como el sulfato de cobre se ha de tener presente que a temperaturas por debajo de 15 °C o dureza del agua por encima de 50 ppm, el tratamiento no es efectivo.
El uso de paja de cebada está también muy indicado pues cuando ésta se pudre, produce sustancias inhibidoras del crecimiento y reproducción de las algas (peróxido de hidrógeno). Otra estrategia es el uso de colorantes que filtran las longitudes de onda necesarias para la fotosíntesis. Las carpas herbívoras también pueden utilizarse como métodos biológicos para la disminución de las algas.




2 Respuestas
Saludos: En Guatemala tenemos un lago llamado Amatitlán, en el municipio del mismo nombre. Acá funciona una institución que es la Autoridad del lago, pero creo que tiene otros intereses por no controlar el problema de las algas pequeñas que están convirtiendo este manto de agua en un Pantano. El problemas radica en que alrededor existen varias ciudades grandes y no hay suficientes plantas de tratamiento, mientras tanto el lago muere. Ahorita busco ayuda porque lo estoy haciendo de forma personal, y tener material adecuado para su control. Creen poderme ayudar?
Eliminar los nutrientes de un volumen de agua elevado es costoso. Denuncie ante las autoridades y los medios de comunicación el problema. Desde Tiloom le deseamos suerte.