Rizobacterias

Las rizobacterias, promotoras del crecimiento vegetal conocidas como “PGPR”, Plant Growth Promoting Rhizobacteria, son bacterias que colonizan rápidamente la rizosfera, esto es, la zona radicular en su entorno.

Además, realizan diversas acciones beneficiosas en el césped como son: sintetizar fitohormonas que facilitan el enraizamiento, secretar compuestos que mejoran la estructura del suelo, facilitar la captación de nutrientes y proteger a la planta contra patógenos, Elliot e al., 2004.

Inicialmente se disponía solamente del género Pseudomonas, pero ahora se incluyen bacterias de los géneros Azotobacter, Arthrobacter, Bacilus, Clostridium, Hydrogenophaga, Enterobacter, Serratia, Azospirillum, Paenibacillus y Rhizobium. Benizri et al., 2001.

rhizobacterias

La comunidad microbiológica es muy abundante en la rizosfera y por tanto se produce competencia entre los mismos por los nutrientes y el espacio colonizado por las raíces. Así que para producir un impacto positivo en el césped, las inoculaciones deben ser muy competitivas.

Se produce un mecanismo de secreción de antibióticos a lo largo de la raíz para la supresión de patógenos. Lutenberg & Kamilova, 2009.

Las rizobacterias realizan diversas acciones positivas sobre el césped:

• Promoción del crecimiento. Biofertilización.

Reducción de daños por parte de insectos y parásitos, a través de inducción de resistencia sistémica, Van loon 1998, Kloepper et al., 2004.

Supresión de patógenos foliares y de suelo, Backman et al., 1997. Ejemplos de antagonismos positivos son aquellos que se producen con respecto a enfermedades tipo “Take all patch” y “Pythium”. Existen a su vez, mecanismos de secreción de toxinas, Howe et al., 2004.

Aumento de asimilación de nutrientes, Benizri et al., 2001, Dimkpa et al., 2009.

No obstante, los estudios muestran que se pueden producir inconsistencias en los resultados de un año a otro, o entre diferentes zonas.

Esto es debido en gran parte a las condiciones ambientales.

Los rangos de temperatura y humedad han de ser óptimos para cada género en particular. Asimismo, todos los nuevos productos se testan en diferentes localizaciones y durante varios años.

Cada vez, hay más estudios que demuestran los beneficios aportados por las rizobacterias a céspedes de clima frío, Bigelow et al., 2003 y Elliot et al., 2004.

 

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