Clorosis férrica

La clorosis férrica es la carencia de hierro en la planta, que afecta a su metabolismo y a la síntesis de la clorofila y se manifiesta por un amarilleo foliar. Es muy dependiente del pH del suelo. El hierro asimilable por la planta se reduce a sus niveles mínimos cuando el pH del suelo está entre 7.5 y 8. Por tanto suelos calcáreos serán propensos a esta clorosis. Excesivo VWC  dará lugar a deficiencias de oxígeno y también a hierro asimilable.

Suelos calcáreos son propensos a la clorosis.

Síntomas de altas deficiencias son césped blanquecino, y tejido foliar flácido.

La aplicación de sulfato de hierro  o sulfato amónico ferrico, solucionará el problema en un par de días.

Resultados analíticos de 10-15 ppm de hierro suelen considerarse adecuados para la mayoría de céspedes.

La mayoría de climas áridos presentan clorosis férrica en las variedades de poa pratensis, perennial ryegrass, festuca y agrostis (menos frecuente). La clorosis inducida por la llegada de altas temperaturas estivales es frecuente, mientras este problema es menos frecuente en los periodos más frescos de primavera y otoño. La hipótesis de David Devette (Iowa State University, Horticulture Dept) es que las altas temperaturas pueden hacer que las raíces (en especial las de poa pratensis) no puedan absorber todo el hierro necesario. Los síntomas de carencia de hierro pueden confundirse a sí mismo con aquellas de nitrógeno o azufre, y también pueden dar lugar a enfermedades fúngicas. Además la interacción del hierro con otros nutrientes complica la situación. Por ejemplo, altos contenidos de cobre pueden ocasionar el bloqueo en la absorción del hierro y ocasionar la deficiencia por esta razón. Esta situación también puede presentarse al existir desbalance con otros micronutrientes como el Manganeso, Zinc y Molibdeno.

Tanto las aplicaciones foliares como granulares son recomendadas, siendo el sulfato ferroso el fertilizante utilizado más ampliamente en ambas aplicaciones. La aplicación de nitrógeno en forma de nitratos puede conducir a desarrollar deficiencia de hierro. También las deficiencias de Potasio y Zinc pueden reducir la velocidad de translocación de Hierro dentro de la planta, provocando síntomas de deficiencia fisiológica, aún cuando existan niveles normales de Hierro en el suelo. Niveles excesivos de Fósforo también pueden dar lugar a deficiencias debido a la formación de precipitados de fosfatos férricos.

Todos los factores anteriormente mencionados, junto con otros más relacionados con el pH, la matería orgánica y el nivel de oxígeno del suelo, hacen que la clorosis férrica sea una de las deficiencias más difíciles de corregir. En general, las aplicaciones al suelo con compuestos que contienen hierro, no solucionan el problema ya que es muy posible que se formen compuestos insolubles no disponibles para la planta. Prevenir, con una fertilización balanceada, cuidando que el pH, la matería orgánica y el drenaje sean los adecuados, representa la mejor forma de mantener alejada la clorosis férrica.

 

2 Comments on “Clorosis férrica

  1. Gracias, me resultó interesante el artículo refrescándome temas de suelo y fisiología.

  2. Gracias me resultó interesante el artículo refrescándome temas de suelo y fisiología. Con estos datos trataré de corregir la clorosis en uno de los greens donde trabajo.
    Nuevamente gracias.

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