Curva de fertilización

La curva de fertilización es una herramienta confiable para determinar las necesidades nutritivas de la planta. Esto es particularmente necesario sobre perfiles arenosos como los de los greenes que apenas tienen la capacidad de retener o liberar nutrientes.

Según parte de la esfera científica relacionada con los céspedes no hay suficientes evidencias para justificar el uso de distintos fertilizantes en función de la época del año.

Curva de fertilización

Las plantas que expresan su máximo potencial de crecimiento no tienen más de un 6% de nitrógeno en hoja sobre materia seca. Dependiendo de la especie y variedad esto puede cambiar, pero siempre en esos rangos. Pero para mantener un campo no es necesario ni útil tener os máximos valores de crecimiento, por ello los valores de nitrógeno en hoja pueden ser correctos cuando ronda el 3% de N sobre materia seca.

Los autores del Artículo PRECISION FERTILISATION – FROM THEORY TO PRACTICE Tom Ericsson, Karin Blombäck and Agnar Kvalbein determinarón que un fertilizante perfecto es aquel que tiene las siguientes proporciones:

MacronutrientesProporciónMicronutrientesProporción
N100Fe0,7
K65Mn0,4
P19B0,2
S9Zn0,06
Ca7Cu0,03
Mg6Cl0,03

Veamos los pasos para hacer una curva de fertilización:

  • Elegir un fertilizante que se pueda aplicar de forma liquida y que contenga los nutrientes en la proporción explicada anteriormente.
    Para saber la proporción de un fertilizante N-P-K. Si se tiene un fertilizante 11-2-5, Siendo N 100, la proporción en peso de fósforo es de 2/11*100=18. Por otro lado el potasio sería 5/11*100=45.

Ajusta el tratamiento al microclima, contempla sombras, vaguadas o altos soleados.

  • Estas fertilizaciones deben ser muy frecuente ya que se realizarán dosis muy pequeñas. Fertilizaciones tan frecuentes permiten realizar la actividad con mucha flexibilidad, para contrarrestar variables atmosféricas como la lluvia o bajadas de temperatura.
  • Se necesitan aplicadores modernos y precisos que se puedan calibrar con frecuencia.
  • Las fertilizaciones se deben retomar cuando la temperatura del suelo alcance los 7ºC. Los valores referenciales se harán con Agrostis stolonifera. La dosis inicial para facilitar la salida del invierno debe alcanzar los 0,03Kg de N cada 100m2. Para el resto se puede estimar con la siguiente tabla.
Especie% Diferencial
Poa annua1,12
Agrostis stolonifera1
Agrostis capillaris0,72
Agrostis canina0,71
Festuca rubra spp commutata0,55
Festuca rubra spp trichphylia0,33

La dosis del fertilizante se debe aumentar acorde al aumento de temperatura y horas de sol durante la salida otoñal.

Los valores máximos pueden ser de entre 0,06-0,07 Kg de nitrógeno por 100m2. En los momentos de estrés por juego, tráfico o alguna recuperación se puede aumentar la dosis un 60%.

Durante la época climática más favorable se debe aportar las máximas dosis de fertilización.

Para asegurarse que el plan de fertilización es efectivo se deben estudiar los recortes detalladamente y contemplar los rendimientos. Se pueden usar análisis de laboratorio o analizar la muestra en campo con LaquaTwin.

LaquaTwin de NO3
  • Durante el otoño se debe ir reduciendo paulatinamente la dosis al ritmo que disminuye la temperatura y horas de luz. La dosis final debe ser de 0,03KgN/100m2 hasta finalmente se detenga el cultivo y se pare la fertilización.

Es importante contemplar y documentar los efectos de la estrategia sobre la hierba.

  1. Color de la planta
  2. Desarrollo de la raíz
  3. Temperatura del suelo
  4. Temperatura del aire
  5. Velocidad del green
  6. Firmeza
  7. Fechas de la aplicación
  8. Dosis exactas
  9. Otros tratamientos

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