Agrobiotecnología en céspedes – Rizosfera y PGPR

La agrobiotecnología en céspedes es el presente. La agricultura convencional está viéndose recortada día a día, por lo que los greenkeepers buscan alternativas para conseguir los mismos resultados que con los productos tradicionales.

Antes de desarrollar el impacto que tienen las Rizobacterias Promotoras de Crecimiento Vegetal o PGPR, hay que hablar de la Rizosfera.

El impacto de la agrobiotecnología se produce principalmente en la rizosfera. La rizosfera es volumen del suelo que es colonizable por las raíces. Es una zona que cambia con el ciclo del cultivo y tiene una biota muy intensa.

La rizosfera del césped

Ese impacto se produce gracias a las Rizobacterias Promotoras de Crecimiento Vegetal o PGPR. Estos organismos son capaces de entrar en una relación simbiótica con las raíces que coloniza y estimulan los mecanismos de crecimiento vegetal.

Muchas bacterias distintas están consideradas PGPR y cada una tiene unas cualidades distintas.

Estos mecanismos se diferencian en dos partes fundamentalmente:

  • Mecanismos indirectos

Los PGPR tienen la capacidad de segregar distintas sustancias biocontroladoras. Esas exudaciones pueden ser fungicidas, bactericidas, insecticicidas o nematicidas. Ademas de otras que estimulan mecanismos de estimulación de los carácteres defensivos de la planta.

Raíces activas vistas bajo una lupa
  • Mecanismos directos

Los mecanismos directos son aquellos que influyen en el metabolismo de las plantas y en el acceso a nutrientes. Algunas bacterias pueden fijar nitrógeno, solubilizar potasio o fósforo a formas asimilables. Pueden facilitar la absorción de nutrientes, quelar hierro, reducir el impacto de metales pesados o producir fitohormonas.

Existen análisis muy avanzados y económicos que definen como mucha precisión el estado microbiológico de la rizosfera como los de Biomemakers.

La influencia de los PGPR depende de su equilibrio, la densidad de las poblaciones bacterianas o su combinación.

Existen multitud de productos que estimulan las poblaciones de PGPR. Para conocer si están surgiendo efecto en el suelo de forma análitica los análisis de Biomemakers es una forma excelente de comprobar si esas aplicaciones están teniendo el efecto deseado.

En resumen, pronto ya no se podrá utilizar productos agresivos que desestabilicen el suelo eliminando la enfermedad que causó el problema. En el futuro cercano se deberán cuidar de las poblaciones microbiológicas igual que se cuida de las plantas. La clave del éxito será tener un suelo equilibrado que no permita que una bacteria, hongo o nemátodo tenga una presencia desequilibrante que permita que la enfermedad se desarrolle.

En el punto medio está la virtud.

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