Buenas prácticas II Pythium

Mediante buenas prácticas el Pythium ssp. se puede controlar, pero es el terror de los céspedes C3 aunque puede afectar a otros como la bermuda.

Como otros hongos, el Pythium ataca durante periodos de calor y alta humedad, pero su particularidad es su alto poder destructivo. Ataca tanto al área radicular de la planta como a la parte aérea y puede en menos de 24 horas acabar con todo un green. Este hongo está asociado a zonas húmedas del campo y muchas veces se desarrolla siguiendo la forma de las pendientes o de los drenajes.

Existen dos problemas que puede genera el Pythium:

  • Ataque radicular.
  • Ataque foliar.
El hongo en las hojas se desarrolla como un tizón en cualquier otra gramínea como la cebada o de trigo, pero su impacto en céspedes es rápido y muy dañino.

Se identifica fácilmente cuando el ataque es foliar en campo ya que a primera hora de la mañana se puede ver  un denso micelio que da al césped un aspecto algodonoso

Para evitar el tizón del Pythium existen buenas prácticas que si se conocen es más sencillo mantener el campo sano. Las aplicaciones preventivas de productos específicos contra el tizón son una opción muy recomendable debido al alto coste de un ataque. Las aplicaciónes preventivas se realizarán con la dosis más baja de la etiqueta del producto específico, y si se ven síntomas se podrán usar dosis mayores como aplicación curativa. En campo se ven manchas de hundidas con un tacto aceitoso.

Cualquier trabajo sobre el campo que elimine la humedad superficial del rocío y favorezca el drenaje es una práctica que colabora a que la presión de los hongos disminuya de forma intensa.

Cuando el ataque es radicular es mucho más complicado actuar ya que no es visible hasta que el daño no se produce. Ataca con frecuencia a la Poa y al Agrostis cuando está se somete a cortes frecuentes y muy bajos. Además las temperaturas de activación tienen una orquilla más amplia por lo que las aplicaciones preventivas son esenciales para mantener el hongo controlado. El Pythium ataca a las raíces de dos formas distintas:

  • Pudrición radicular.
  • Disfunción radicular.
Mal drenaje, riegos largos y mala circulación del aire son el caldo de cultivo perfecto para los hongos.

Es muy difícil distinguir la enfermedad en las raíces sin análisis de laboratorio. El uso de microscopios de campo te pueden permitir encontrar Pythium, pero resulta que casi siempre en todas las muestras que se tomen se podrá encontrar ese hongo, por lo que su presencia no determina su actividad ya que hay muchas razas y no todas son igual de problemáticas.

Con la pudrición de las raíces, estás aparecen atrofiadas y con un fuerte olor a descomposición, y en superficie se ven manchas pequeñas y aparentemente muy mojadas.

Los fungicidas basados en fosfitos son una herramienta potente para mantener a los hongos a raya, se traslocan ahasta las raíces por o que el Pythium también se mantendrá a controlado, pero no tienen utilidad curativa, solo preventiva.

Por otro lado, la disfunción de las raíces no está registrada ni estudiada con la profundidad suficiente en la fecha de publicación de está entrada. Aparentemente la disfución está relacionada con las zonas altas y un aspecto seco que no mejora con los riegos manuales. Las ráices no aparecen podridas, pero si sin pelos radiculares y con las puntas bulbosas.

De todos modos la forma de prevención pasa siempre por limitar el estrés que sufren las raíces, aumentando la altura de corte, manteniendo un buen nivel de hidratación y drenaje, favoreciendo la renovación del aire  y aumentando ligeramente los contenidos de nitrógeno.

Para combatir agilmente contra ella es imprescindible la vigilancia constante y las aplicaciones preventivas.

Con instrumentos como POGO o TDR podrás conocer la humedad y temperatura del suelo, imprescindible para el manejo adecuado del agua y las enfermedades.

POGO Pro +

TDR 350 | Medidor de Humedad

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