Factores de Crecimiento I. El Agua

El agua constituye el factor de crecimiento más importante y limitante de todos. Su molécula está constituida por dos átomos de Hidrógeno y uno de Oxígeno unidos por un enlace covalente.

Estas moléculas tienen carácter polar, uniéndose entre sí a través de puentes de Hidrógeno.

La interacción de estos dipolos es la responsable de la tensión superficial del agua, es decir, la facilidad con el que el suelo “se moja”.

Aquí es donde entran en juego los surfactantes (tensoactivos), de uso extendido en el mundo del greenkeeping. Con ellos se disminuye la tensión superficial del agua, disminuyendo la formación de rocío en la superficie de los greens y a su vez la proliferación de enfermedades fúngicas, tales como el “dollar spot” en greens recubiertos de rocío y bajos en Nitrógeno.

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Otro efecto muy importante del uso de surfactantes es la eliminación de zonas hidrófobas, los “dry patches” o “secas”. Estos se atribuyen a efectos de descomposición de hongos basidiomicetos. Hongos del mismo grupo  que los microorganismos que causan los típicos “fairy ring” o “anillos de brujas” en el suelo.

La hidrofobia es causada por la descomposición de restos de micelios de hongos y materia orgánica,  Dernoeden. P.H, Creeping Bentgrass Management, 2002.

La cantidad de agua susceptible de ser tomada por las raíces, es aquella circundante a las mismas y por tanto dependerá de diferentes características del suelo como:

  1. Textura. La capacidad de retención de agua sigue este orden creciente, según el tipo de suelo: Arenoso <Franco-Arenoso <Limoso <Franco-limoso <Arcilloso.
  2. Longuitud radicular. A mayor longitud radicular, mayor reserva de agua.
  3. Especies y variedades, siguiendo el siguiente orden creciente de tolerancia a la sequía: Bahiagrass> Blue grama> Zoysiagrass y Bermudas híbridas, St Augustinegrass> Seashore paspalum> Festucas> Poa Pratensis> Rye grass> Agrostis> Poa annua.

 

Comunidades Microbiológicas en Greens

Al igual que cualquier ecosistema suelo-planta, los de césped presentan abundantes y diversas comunidades microbiológicas.

La biomasa microbiana aumenta con la edad de los greens de forma similar al aumento que se produce en su contenido de materia orgánica vegetal, Kerek et al., 2002. Existen registros de biomasa microbiana desde varios cientos de microgramos de Carbono/gramo de suelo en greens jóvenes, hasta más de mil en greens antiguos.

La relación C/N es fundamental, siendo en torno a 8 la más indicada para el crecimiento de la flora microbiana.

Existe una simbiosis entre las raíces que da lugar a la secreción de ácidos húmicos y los microorganismos que degradan éstos, liberando así nutrientes para el césped.

Bacterias, hongos, actinomicetos, pseudomonas, bacterias Gram-positivas y Gram-negativas, son los microorganismos más representativos y se han encontrado valores desde 100.000 ufc (unidades formadoras de colonias), hasta 100.000.000 ufc, Elliot el al., 2004.

Hoy en día existen ensayos microbiológicos para la detección cualitativa y cuantitativa de los mismos.

Evolución de la materia orgánica con el tiempo:

Edad (años)  Localización  Profundidad  C-Org (%)  Ref

10-50             Golf Course   0-7.5 cms       1.3-2      Higby & Bell, 1999

1.5-45            Putting green 0-11 cms        0.6-3.4  Qian & Follet, 2002

1.5-45            Fairway           0-11 cms        1.8-4.2  Qian & Follet, 2002

4-24              Golf Course     0-15 cms       0.6-1.2  Kerek et al., 2003

1-95              Golf Course      0-5 cms         1.0-7.2  Shi et al., 2006

3-97              Golf Course      0-7.5              0.8-4.8 Shi et al., 2006

El tipo de microbiología está influenciado fundamentalmente por parámetros como el pH, humedad y atmósfera edáfica, más que por las prácticas de mantenimiento

Hoy en día existe la posibilidad del aporte de microorganismos a través de la inoculación de los mismos mediante preparados comerciales, así tenemos diferentes materías activas en base a hongos y bacterias.

En relacion a los hongos, los mas utilizados son las Trichodermas y las Micorrizas, y por parte de las bacterias las Rizobacterias. Dentro de las Trichodermas, cabe mencionar por ejemplo las cepas de Trichoderma harzianum, con la producción de metabolitos antifúngicos y que actúan en competencia contra otros que causan enfermedades comunes en el césped, tales como Rhizoctonia, Phytophora, Sclerotinia y Fusarium entre otros.

Otros hongos, como las Micorrizas, son uno de los tipos de simbiosis más abundante de la biosfera, que mejoran la absorción de agua y nutrientes de la raíz, pudiendo ser Endomicorrizas o Ectomicorrizas, según penetren o no en las células de las raíces.

Las Rizobacterias por su parte interactúan con las plantas de forma simbiótica, como por ejemplo las Pseudomonas spp., también conocidas como promotoras del crecimiento y supresoras de enfermedades.

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Lo más importante para mantener y aumentar la comunidad microbiológica una vez inoculados, es el mantenimiento de las condiciones óptimas para su crecimiento.

 

Rizobacterias

Las rizobacterias, promotoras del crecimiento vegetal conocidas como “PGPR”, Plant Growth Promoting Rhizobacteria, son bacterias que colonizan rápidamente la rizosfera, esto es, la zona radicular en su entorno.

Además, realizan diversas acciones beneficiosas en el césped como son: sintetizar fitohormonas que facilitan el enraizamiento, secretar compuestos que mejoran la estructura del suelo, facilitar la captación de nutrientes y proteger a la planta contra patógenos, Elliot e al., 2004.

Inicialmente se disponía solamente del género Pseudomonas, pero ahora se incluyen bacterias de los géneros Azotobacter, Arthrobacter, Bacilus, Clostridium, Hydrogenophaga, Enterobacter, Serratia, Azospirillum, Paenibacillus y Rhizobium. Benizri et al., 2001.

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La comunidad microbiológica es muy abundante en la rizosfera y por tanto se produce competencia entre los mismos por los nutrientes y el espacio colonizado por las raíces. Así que para producir un impacto positivo en el césped, las inoculaciones deben ser muy competitivas.

Se produce un mecanismo de secreción de antibióticos a lo largo de la raíz para la supresión de patógenos. Lutenberg & Kamilova, 2009.

Las rizobacterias realizan diversas acciones positivas sobre el césped:

• Promoción del crecimiento. Biofertilización.

Reducción de daños por parte de insectos y parásitos, a través de inducción de resistencia sistémica, Van loon 1998, Kloepper et al., 2004.

Supresión de patógenos foliares y de suelo, Backman et al., 1997. Ejemplos de antagonismos positivos son aquellos que se producen con respecto a enfermedades tipo “Take all patch” y “Pythium”. Existen a su vez, mecanismos de secreción de toxinas, Howe et al., 2004.

Aumento de asimilación de nutrientes, Benizri et al., 2001, Dimkpa et al., 2009.

No obstante, los estudios muestran que se pueden producir inconsistencias en los resultados de un año a otro, o entre diferentes zonas.

Esto es debido en gran parte a las condiciones ambientales.

Los rangos de temperatura y humedad han de ser óptimos para cada género en particular. Asimismo, todos los nuevos productos se testan en diferentes localizaciones y durante varios años.

Cada vez, hay más estudios que demuestran los beneficios aportados por las rizobacterias a céspedes de clima frío, Bigelow et al., 2003 y Elliot et al., 2004.