Conceptos meteorológicos II. Masas nubosas.

Las masas nubosas no se han de confundir con vapor de agua, sino que son pequeñas “microgotas” de agua líquida en suspensión que flotan en el aire puesto que su diámetro oscila entre los 0,2 y 0,3 mm, o en forma sólida como cristales de hielo, según su altura. Para que puedan precipitar como agua de lluvia, necesitan aumentar de tamaño y tener entre 1 y 5 milímetros de diámetro. Al ser este aire húmedo menos denso que el cálido, permanecen en las capas altas de la atmósfera y las masas de aire caliente en las capas más bajas.

Si las nubes estuvieran formadas por vapor de agua (agua en forma gaseosa), no podrían verse puesto que es un gas invisible. De hecho las percibimos como blancas debido a que cuando la luz solar llega a las nubes, las pequeñas gotas de agua dispersan la luz y reflejan todos los colores, esta mezcla da el color blanco. Si las nubes son muy densas y gruesas, la luz no puede atravesarlas totalmente, adquiriendo así unos tonos más grisáceos. La luz viaja sin alteración hasta que penetra en la atmósfera, entonces choca con las partículas que la componen: polvo, gotas y cristales de agua, sal y moléculas que forman el aire (oxígeno, nitrógeno y gases nobles). El nitrógeno y el oxígeno dispersan más el color azul y violeta, que emiten en todas las direcciones, mientras que dejan pasar los tonos naranjas y rojos en línea recta, dando un resultado de cielos celestes.

Por la tarde, sucedería lo mismo si no fuera porque el sol está bajo. En esa posición sus rayos recorren hasta 10 veces más atmósfera hasta llegar a nuestros ojos que cuando está en el cenit. Por tanto, los tonos azules sufren tal dispersión que no llegan a nuestros ojos mientras que el naranja, rojo y amarillo sí. Cuantas más partículas sólidas hay suspendidas en el aire, más coloridos y saturados son los atardeceres.

Coloración rojiza debido a la dispersión de la luz solar

 

 

Conceptos metereologicos I. Humedad Ambiental

El aire de la atmósfera esta compuesto por una mezcla de gases, principalmente Oxígeno (21%) y Nitrógeno (78%), pero también vapor de agua que junto al dióxido de carbono y otros gases (1%) suman el 100% de su composición. Éstos serían los porcentajes para el aire en condiciones normales, en contraposición a la atmósfera edáfica que tiene unos niveles diferentes. Solamente el vapor de agua puede aumentar su concentración con respecto a los demás, este es el caso del aire húmedo que, al ser más ligero, sube desde la superficie de las masas de agua hacia capas más altas.

La humedad ambiental  de nuestros campos de golf depende de la cantidad de vapor de agua que este aire puede albergar en cada momento. Puesto que la cantidad de vapor de agua que absorbe el aire depende de su temperatura y presión (el aire caliente admite más que el frío), es en la época estival cuando el aire puede presentar sus máximas cantidades de humedad en términos absolutos o como humedad especifica (cantidad de vapor de agua en una cantidad de aire seco), incluso cuando la humedad relativa sea baja.

Por otro lado, la humedad relativa nos da una idea de cómo de saturado está el aire en vapor de agua.

Los valores máximos de humedad absoluta que pueda tener el aire se darán por tanto en verano, si bien en invierno será muy fácil llegar a la saturación y a las situaciones de rocíos intensos.

Es por tanto fácil, llegar a situaciones de estrés térmico en esta época estival, por el efecto de la humedad ambiental. R.G. Stedman desarrolló el parámetro de sensación térmica como efecto combinado de calor y humedad:

Tabla de sensación térmica. % Humedad/T°C

Nuestra herramienta POGO mide y recopila diversos factores que ayudan a estudiar los verdaderos motivos de los problemas que tenga o pueda tener el terreno, entre ellos recoge la temperatura foliar por lo que tiene en cuenta la afección de la humedad ambiental en el campo.

Agentes tensoactivos III. Casos de éxito

Los agentes surfactantes han probado su eficacia en la eliminación de ácidos orgánicos de los coloides del suelo y en la capacidad de adherir las moléculas de agua a las partículas de suelo, dando lugar a una mejor distribución del agua a los largo del perfil de suelo y la prevención en la ocurrencia de zonas hidrófobas.

Efectos en la distribución del agua en el perfil de suelo antes y posterior a la aplicación de agentes surfactantes (Dr. Keith J. Karnok, University of Georgia)

Son muchos los casos de éxito en la utilización de los agentes tensoactivos, así podemos destacar por ejemplo, los usos en Quilchena Golf Country Club, donde se realizó su aplicación en calles de golf con el objetivo de aumentar la eficiencia del riego, mejorar la calidad de la hierba y disminuir el gasto en agua. Los resultados obtenidos fueron realmente satisfactorios, dando lugar a una disminución del gasto de agua en un 10% en el primer año y otro 10% el año posterior (USGA “The benefits of wetting agents and efecctive communication”, 2016)

La acumulación de arena de recebo en las calles produjo un aumento en la aparición de zonas secas, lo que se remedió con la aplicación de agentes humectantes (USGA case study).

Existen estudios registrados de la disminución de las películas orgánicas hidrófobas en las partículas de arena tras el uso repetido de ciertos agentes tensoactivos (Annual report on USGA ID: 2014-09-498, Xi Xiong, Stephen H. Anderson, et al. 2016).

Fotografía tomada 7 semanas posteriores al comienzo de los tratamientos con agentes humectantes (USGA, Julio 2016).

Otros estudios están siendo llevados a cabo para determinar si el uso combinado de mantas térmicas y agentes humectantes podrían disminuir los daños en greens de bermuda como “Tifeagle” o “Mini-verde”, debido a la desecación de la corona y a las bajas temperaturas en aquellas latitudes que presentan inviernos fríos (Michael D. Richardson, Douglas E. Karcher y Eric J. University of Arkansas). Este caso dio como resulltado un mayor reverdecimiento para todas las variedades, especialmente para “Tifeagle” y “miniverde“.

Mejoras en el reverdecimiento de tres diferentes tipos de bermuda greens, con aplicaciones de agentes humectantes.

Estudios llevados a cabo muestran que parámetros como la firmeza de los greens están fuertemente correlacionados con el VWC y el contenido en materia orgánica. El efecto de los agentes humectantes sobre la jugabilidad de las superficies deportivas varía ampliamente y son otros factores tales como los distintos tipos de perfiles de suelo, la gestión de la materia orgánica y la post-aplicación de volúmenes de riego por aspersión, los que tienen mayor efecto en la gestión de la firmeza de los greens (Edward Nangle, Ph.D, Ohio State University).

Por último, estudios tales como la influencia en la reducción de impactos de enfermedades tipo Anthracnose también están siendo evaluados actualmente en relación con la aplicación de agentes humectantes (Clint Mattox, Alexander R. Kowalewski, et al. 2016 “Reducing Anthracnose on Poa Annua Putting Green with frecuent applications of a soil Surfactant”).